¡Oh luna nueva que tantas veces naces!
tu camino buscando el plenilunio con
las magias de tus bajamar y pleamar
impulsando los nacimientos
¡oh nacimiento el más hermoso
acontecimiento de la vida!
pero aquel nacimiento del hijo
gestado por el amor más puro
Siento
un algo cósmico que me hace despertar
y
arriba diviso al sol que acaba de levantarse y
bajo
su luz miro al niño durmiendo feliz porque
él
sabe que duerme sobre el pecho de la madre
madre
y niño aconteceres gestantes de vidas
llenas
de esperanzas para renovar el mundo
y
atento les observo largo tiempo en silencio
describiendo
las facciones del niño para leer
en
su código interior esa vida nueva que trae
¡y
cómo anhelo ver el futuro en su rostro!
Ahora
sé con firmeza por qué la noche anterior
se
negaba dormir bajo sus mantos nocturnos
filtrando
el encendido juego de luces de las estrellas
como
queriendo anunciar un hermoso acontecimiento
y
era que ese algo cósmico se venía
abriendo jubiloso
¡oh nacimiento! ¡nacimiento!
asombro de la vida
las
fuerzas de los genes que ya te venían empujando
como
esas ráfagas frescas incitando al navío a navegar
sobre
el azulverde del mar anunciador de infinita vida
y
no sé si temprano o tarde me llega pero si oportuno
la
novedad la enhorabuena ¡ha nacido Fabián
Eduardo!
bajo
la senda luminosa del astro lunar hacia su luna nueva
y
como el tallo verde celebra su yema yo también te celebro
¡gracias
a la naturaleza por invadirnos con tu naciente alegría!
disipando
incertidumbres porque sabemos que has llegado
para
prolongar la vida de todos nosotros que te amamos
Y
Fabián, de ese cálido regazo pecho de tu madre
quienes
en verdad amamos en estos difíciles tiempos
te
recogemos como estandarte de vida porvenir para
defendernos
de estos tempestuosos tiempos viendo
tú
océano de luces cuando abres y cierras tus pupilas
y
ahora sintiendo hondo tu nacimiento que habrá de
permitirnos
al abrir nuestros párpados ver las albas
lilas
siempre abriéndose en auroras permanentes
¡oh
Fabián tu nacimiento nos inunda de
esperanzas!
Y
lo mismo que el latido de ese sol que enciende horizontes como
tú
viniste hacerlo con tus mismos latidos de tu naciente corazón
irás
abriendo tiempos nuevos en la construcción de tu propia vida
y
con ella en este transitar nos irá
prolongando la nuestra cuando
en
placer empecemos a ser testigo de tu alegre y promisorio vivir
y
verte sonreír también nosotros sonreímos en esa sonrisa tuya
que semeja a ese gajito luz de la luna nueva de noviembre bajo
la que naciste haciéndose tu símbolo de nacimiento y según dicen
sus designios como simientes tú vida siempre estará renaciendo
que semeja a ese gajito luz de la luna nueva de noviembre bajo
la que naciste haciéndose tu símbolo de nacimiento y según dicen
sus designios como simientes tú vida siempre estará renaciendo
Entonces,
en fiesta abierta de sístoles y diástoles de corazones
nos
hacemos tu cuna entonándote cantares de allegros y adagios
como
si realmente fuéramos una orquesta interpretando sinfonías
donde
con deleite escuchamos los compases de las voces solistas
de
dos corazones encendidos: Leonardo y Ámbar fundidos en un
sólo
amor sobre luces fluyentes del mineral piedra preciosa ámbar
Y
Fabián, sobre el ondear de espumas de mi fiesta interior no dejo
de
mirar tu apacible rostro durmiente sobre el pecho de tu madre
como
un sol irradiante de luz sutil que fluye de tú levísimo sonreír
bañándote
de natural inocencia como queriendo ocultar su fuente
pero
Fabián puedo adivinar que ese dulce sonreír tuyo es naciente
de
aquél otro dulcísimo sonreír que bien conozco: tenue asomo de
Carlos
Eduardo, el de calidez de gestos que expresan gozo de vivir y
él
mismo sabiendo que es esa fuente oculta en su corazón hay fiesta
y
también porque su segundo nombre es el que llevarás en tu vida
Y
es cuando entre tantos corazones en fiestas a hurtadillas
Carlos,
tú y yo, nos escapamos hacia aquel trozo de mar Caribe
playa
Tío Pedro de brazos abiertos y bajo
sus fragantes brisas nos
apresuramos
llenar nuestros puños de cálida arena haciéndolos
relojes
que de granitos en granitos van soltando su flujo dorado
para
desde ahora empezar a contar el infinito tiempo de tu vida y
en
cada hilillo de arenas bebemos la irradiación de tu alegría para
también
nosotros vivirla con intensidad exactamente como Carlos
la
vivió la vive y siempre la vivirá igual que este arenal de la playa
y
Fabián ¿no oyes lejanos cantos? son de aquellas aves marinas
que
vemos volando alegre entre nubes celebrando sus amores y
están
perpetuando sus vivíres como los tres también lo hacemos
Y
Fabián Eduardo hijo vienes a construir la felicidad
la
tuya propia y la de aquellos que hace tiempo te aman
y
en este rostro juventud de tres pechos
plurales abiertos
llenos
de un gran amor plural que te dan en ofrenda están
las
sendas donde tú andarás construyendo vida verdadera
porque
esta alegre juventud de la que eres esencia viva
es
parte vivencial del hogar que será testigo de tu vivir
¡Fabián adelante! esta vida es tuya para
vivirla en amor